A.F. “MALPAÍS DE LA CORONA
Sr. Alcalde, señores miembros de la corporación municipal, miembros de la comisión de fiestas, señoras y señores.
Lo primero que se me vino a la mente cuando nos ofrecieron ser pregoneros de las fiestas en este año 2006 fue una mezcla de pensamientos:
Unos de enorme alegría, porque es un orgullo para el grupo, que desde un pueblo, que no es físicamente el nuestro, nos ofrezcan un acto de esta importancia,
Otros de gran responsabilidad porque es un enorme reto, dado el poco tiempo para confeccionarlo y con la dificultad añadida de desconocimiento de la historia, costumbres, agricultura, etc., Al mismo tiempo una tarea a la que no nos podemos negar ante un pueblo que nos tiene un gran cariño y que siempre tendrá un hueco permanente en nuestro corazón porque desde hace muchos años nos viene acogiendo con una hermandad digno de una gran familia. Por ello y sobre todo viniendo de ustedes intentaremos manifestar nuestras vivencias en este documento escrito.
Muy probablemente este pregón no será un documento que sirva de estudio para eruditos ni tampoco una base de trabajo para ninguna investigación social, histórica o similar. Pero sí va a tener un fondo de recuerdos de nuestras diferentes etapas y actuaciones por esta comunidad
No podré hablar de las largas charlas con conocidos o amigos de infancia rememorando o reavivando ese fuego interno que nos trae recuerdos de esa niñez que nosotros vivimos con alegría y que en parte quisiéramos para nuestros descendientes sobre todo por la forma en que nos apañábamos para disfrutar de esa sana vida campestre.
Tampoco podré comentar esas caminatas por los charcos en ros días de lluvia, ni los partidos de fútbol con una pelota recosida infinidad de veces pero que para nosotros representaba el no va más, pues con ella emulábamos a nuestros ídolos de entonces.
Ni siquiera los juegos que hacíamos y de los cuales obteníamos como resultados una novia o novio y con el cual nuestra mente dormía e imaginaba unos sueños inigualables ni siquiera superables por los mejores cuentos de Hadas.
Partiendo del concepto de que pregonar es divulgar noticias en voz alta, voy a intentar traerles al presente algunos hechos, datos y recuerdos que he podido recabar de este pueblo correspondientes a diferentes épocas.
Este pueblo de Tuineje que además de tener muchos llanos y lomas surcadas por pequeños barranquillos en cuyas ramblas y gavias se plantaban abundantes cantidades y variedades de cultivos aprovechando la riqueza acuífera del subsuelo de la zona, es también un pueblo cargado de historia, que han marcado para siempre al hombre de esta tierra desde sus orígenes prehistóricos hasta nuestra actualidad
Pero seca o húmeda, árida o fértil, agreste o dura, esta tierra es incomparable.
Estos campos, esta paz, el amanecer o este atardecer no los tiene ninguna otra zona terrestre, por lo menos nuestro amor a ella es tan egoísta que nos lo hace creer así.
Hablar de Tuineje también es hablar de ganados de cabras, ovejas y en menor proporción camellos, durante siglos alimentos primordiales y casi únicos de nuestros antepasados, base de alimentación de los primitivos habitantes pues de ese animal obtenían todo lo indispensable para subsistir, Leche (aho para los antepasados), cuyo excedente transformaban en queso, la manteca (amolán) obtenida de la nata la cual también guardaban para épocas de estío, juntamente con el queso. El sebo que usaba además de cómo alimento para usos curativos, y sobre todo, obtenían de ese magnífico animal la carne, que la comían fresca o que la curaban para épocas de escasez.
Los animares que sacrificaban lo hacían de forma selectiva, habitualmente los más viejos y los menos productivos y algún que otro baifo no necesario para la procreación y conservación del ganado particular de cada familia.
La matanza la hacían coincidir con algún acto festivo y muchas veces se compartía los productos obtenidos con otras familias dado que podía ser excesivo para una sola. Podernos observar que algunas de esas costumbres aún continúan en los habitantes de la comunidad; como es el caso de las apañadas en esos llanos que nos rodean y que con gran destreza logran reunir el ganado en la gambuesa para un posterior marcado y a continuación soltarlo hasta una nueva temporada
También el ganado tuvo micha relación con la artesanía pues estos se surtían de la lana, y los pelos de camellos para realizar diferentes tipos de tejidos.
La agricultura, siempre ha estado a un lado de la ganadería, aunque durante algunos años su desarrollo fue superior a ella, sobre todo en las épocas fuertes de exportación de orchilla, barrilla y trigo.
Siempre tuvo una gran importancia para el majorero sobre todo teniendo en cuenta que de ella, se obtenía un derivado primordial para la supervivencia, este producto era y es el gofio, el cual se llegó a obtener de muchas plantas (de cenizo, de malvas, de los balangos, trigo, cebada y posteriormente el millo) y que se realizaban en los molinos de viento de los cuales aún queda algún vestigio que nos sirve de recuerdo.
De forma más reciente hay que destacar los tomates, reconocidos mundialmente por su exquisitez y cuyo cultivo fue impulsado a finales del Siglo XIX por el rico indiano D. Matías López el cual enseñó la técnica de los regadíos por medio de molinos de viento y que extraían el agua del subsuelo aprovechándose también ésta para regar otros cultivos, como por ejemplo, la alfalfa.
De todos ellos se obtuvieron grandes producciones años atrás, aunque hace algunas décadas que están en franco descenso como la mayoría de los cultivos tradicionales.
Pero lo que realmente hay que destacar de este pueblo es el valor innato, el cariño de sus gentes y esa forma que tienen de preservar Las costumbres de sus antecesores.
Durante muchos años una parte de Los hijos del pueblo tuvieron que emigrar a tierras lejanas o quizás a otras más cercanas pero siempre con la idea de buscar nuevos horizontes que le sirvieran para labrar o mejorar su futuro o el de sus descendientes, aunque siempre con el objetivo marcado, como Las aves migratorias, que es el intentar volver a ros orígenes, a recordar sus cosas más íntimas, los rincones, Las costumbres, la pequeña vivienda de piedra y barro que le cobijó muchos años, los amigos y esos paisajes que serán siempre insustituibles en Los cauces de La mente, pero teniendo estos siempre una desembocadura común que es el regreso al terruño amado.
¿Qué tendrá esta tierra que siempre nos hace volver? Supongo que muchas más cosas que Las que nosotros apreciamos y que habitantes de otros lugares nos lo han hecho ver con su fina visión creí entorno, quedándose incluso a vivir aquí.
Valoremos lo nuestro, no esperemos a que otros nos hagan ver las excelencias de nuestra tierra, demos a nuestros hijos algo de lo que hemos heredado de nuestros padres, a fin de cuentas es La base de nuestra existencia y de nuestros sentir como canario y en particular de majorero.
Este pueblo forma una gran familia donde se comparten aventuras y desventuras, – con más o menos desavenencias, pero bregando en un frente común que es el luchar por él -, por su futuro, por el bienestar de sus jóvenes y mayores. Que dejemos una herencia cultural, social, económica, etc., suficiente para que los nuestros no tengan que salir de aquí. Y si Lo hiciesen, que sea solamente para terminar sus estudios, ya que la educación y la cultura significan progreso. Pero para esto hay que ir paso a paso pero sin desaliento y con la esperanza de que al llegar a la meta, Tuineje será el pueblo que se ha deseado.
Esta tierra dura a la que nuestros antepasados le costó adiestrar, no la podemos dejar que se pierda en Los precipicios de los siglos venideros, en el mundo especulativo en el que estamos inmersos. Es nuestra riqueza, nuestra base cultural, nuestra herencia conseguida con sudores por nuestros padres.
Ha sido el sacrificio de años a la intemperie para poder sacar ese jugo a la tierra que sirviera de sustento familiar, no la perdamos, no dilapidemos nuestra más fuerte herencia, porque en ella va toda nuestra idiosincrasia.
Quizás, unas de Las mayores alegrías que tenemos cada año es la llegada deseosa de estas fiestas de S. Miguel ya que con ellas descargamos esas esencias concentradas a lo largo del año, participando en todos los ritos y actos en su honor.
Con nuestra vitalidad y alegría por la llegada del 13 de Octubre fecha en la que además rememoramos la gesta de nuestros antecesores al mando del Coronel Sánchez Umpiérrez en 1740, pidamos al Arcángel que nos ayude y ampare en nuestro quehacer diario.
Que salgamos de nuevo de aquí con el deseo ferviente de que dentro de un año nos veamos de nuevo con las mismas esperanzas e ilusiones, con nuestros deseos cumplidos o mejorados y que en esos momentos volvamos a recordar las vivencias de antaño, de nuestro futuro, de nuestra gente, de nuestras participaciones en los diferentes actos, de nuestras anécdotas, es decir repetir lo que hacemos habitualmente cada año.
Quiero, también, dedicar un apartado a la música, al folclore de la tierra, a una, «seña» de identidad propia y bien diferenciada de otros entornos.
Intento buscar en mí mente algo que me haga rememorar datos, vivencias, personajes, etc., que me ayuden a desarrollar los momentos felices vívidos con ustedes.
Para ello me he ayudado de los compañeros que tienen más fresco y conservados algunos de esos recuerdos y que me van a servir de base para este apartado del documento.
Estas son algunas anécdotas sucedidas es todos estos años:
Aquella vez que Juan Betancort (ya fallecido) para nosotros Juan Cañales, en unas de las veces que nos quedamos en Tofio, un compañero de habitación salió al balcón a contemplar la vista que había hacía el mar. Ante la indicación del compañero quiso también salir y con tan mala fortuna que no se dio cuenta que éste estaba separado de la habitación por una gran cristalera, y entre lo impresionante del paisaje, el despiste que tenía y la emoción del momento, el admirado y recordado Juan Cañales se pegó un gran golpe en el cristal con el grave riesgo y por suerte no sucedido, de romper éste es su cara.
Otra vez, un miembro del grupo de cuerdas que con su mejor voluntad y su sobresaliente paciencia se dedicó a profesor de autoescuela con los más jóvenes del grupo, los cuales se lo agradecieron con algún susto debido, sobre todo, a los derrapes espectaculares, una vez que cogían confianza.
¡Gracias a La empresa de alquiler de coches de la cual omito su nombre por posibles reclamaciones de daños y perjuicios, por permitir a esos jóvenes ahorrarse un dinerillo en autoescuela!
La vez que una compañera se quedó sentada pacientemente en la recepción del hotel varías horas esperando a que otro miembro del cuerpo de baile con el que previamente había quedado para regresar a Lanzarote, la recogiera. Pero con la marcha nocturna del día, anterior, el susodicho se olvidó de barco, de coche y de compañera. La pobre aceptó resignada las largas horas de espera y la excusa de su compañero, pero no hemos podido averiguar sí en su casa fueron igual de receptivos y complacientes.
Aquella otra vez que una gran parte del grupo rememoraba sus años de niñez lidiando con un toro de la feria, al cual no lograron dominar a pesar de las horas que le dedicaron.
Había que ver a esos niños grandes subidos al toro, agarrados, unos, a sus espectaculares cuernos, y otros a los cuerpos salerosos de los sufrientes que les tocaban los primeros puestos. O verles como eludían caer al frío suelo de la colchoneta. Incluso lograron aprenderse La canción vaquera del acompañamiento. Con eso, nos podemos hacer una idea aproximada de la cantidad de horas dedicadas al dominio del rodeo.
Podríamos recordar muchos más momentos agradables y quizás algunos que no lo fueron tanto pero no vamos a convertir este acto en un anecdotario particular,
Desde esas primeras romerías, las cuales eran como unas grandes reuniones de amigos en las que además de cantar, bailar, comer los exquisitos productos de la tierra, se comentaban las incidencias habidas en la comunidad y sobre todo se intentaba aprender para mejorar las venideras , hasta las últimas, van una gran diferencia , sobre todo por la enorme cantidad de personas que asisten a ella y que en parte no permiten vivirla como antaño, aunque el fondo continúe siendo similar, es decir honrar al Patrono.
De romeros y observadores podemos enumerar bastantes personajes con los que hemos compartido los momentos mejores de esas caminatas tras el Arcángel, pero quiero nombrar, como homenaje a todos ellos, sólo algunos porque sería prácticamente imposible darle cabida a todos.
Particularmente y desde mí atalaya dejo constancia de una persona que conocí en este pueblo a finales de los años setenta. Esta mujer que además realizar su labor religiosa para la cual fue destinada a este lugar, se dedicó también a otros menesteres no menos importantes: Hacía las veces de practicante del pueblo y ejercía de profesora de música en varios pueblos, algunos incluso de otro municipio, esta persona de la cual guardo un grato recuerdo porque me hizo conocer el folklore de Fuerteventura y la Cantata en honor S. Miguel Arcángel, fue Sor Lucana Falcón.
A Matías que con gran afán intenta dominar cada año a su guerrera pareja a la cual muchos de nosotros queremos tener bastante alejada no por su perfume, sino por sus sobresalientes apéndices a los cuales tememos por nuestra falta de destreza en su dominio y sobre todo porque hay un dicho popular que dice » de lo que se come se cría”.
A Doña Victoria porque cada vez que pasamos por delante de su casa nuestras miradas convergen en su balcón principalmente por la riqueza culinaria que alberga en su cesta cargada de «panes de mamís» que para nosotros significa no sólo un pequeño alto en el camino sino además el probar de nuevo esa delicia un año más.
A Luciano que nos tiene reservado un hueco cada año tras su carreta aún a expensas de arriesgarse a perder parte su decoración porque algunos de nosotros mantenemos, por lo menos una vez al año, las costumbres de nuestros ancestros de alimentarse con un exquisito producto de la tierra como es el dátil ó támara.
A los componentes de la Comisión de fiestas, a los empleados del Ayuntamiento y a todos Uds. que colaboran para que cada año mejore y no se deteriore la idea inicial de la romería.
Antes de terminar mí intervención quiero reiterar las gracias a todos ustedes que pacientemente han oído mí disertar en nombre de Malpaís de la Corona sobre este querido pueblo de Tuineje, y al mismo tiempo desear que sigan acogiendo a todos los visitantes con la misma alegría, y que San Miguel reparta sus esperanzas a todos.
Mapaís de la Corona continuará teniendo en su calendario de actuaciones unas fechas señaladas e intocables cada año, que son las fiestas en honor de San Miguel Arcángel, y por supuesto nuestra guerra particular para obtener permisos en los diferentes trabajos será, ardua y dura porque no podemos dejarles a ustedes sin nuestra representación anual.
Querido pueblo de Tuineje, con el ferviente deseo de vernos de nuevo, de volver a reunirnos dentro de 365 días, quiero finalizar este pregón en la forma que mejor sabe hacerlo Malpaís de la Corona y que es con nuestra música, la música de la tierra hermana de Haría que a fin de cuentas es la de ustedes ya que navegamos en el mismo barco y con el mismo rumbo «el progreso de nuestra tierra y de sus gentes”.
Para Vds. hemos adaptado a nuestro folklore algunas estrofas de los «Cantares de Tamasite y del Señor San Miguel, las cuales les dedicamos con máximo placer.
¡Gracias y hasta siempre!.

